Sede AFD

Agence Française de Développement

Memória do projeto

La nueva sede de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) ocupa un espacio privilegiado, tanto por la calidad de la iluminación natural como por la infraestructura existente. El proyecto busca potenciar estas cualidades en armonía con las necesidades del equipo, ofreciendo mucho más que una distribución eficiente de oficinas: un ambiente de trabajo de alta calidad, abierto al paisaje y diseñado para recibir a los visitantes de manera acogedora.

La nueva distribución amplía el vestíbulo de acceso, creando una recepción con un carácter institucional y autónomo respecto a las áreas de circulación. Para ello se incorporó el ancho de la Sala de Paso, un espacio multifuncional que puede funcionar como oficina privada o integrarse al vestíbulo mediante grandes puertas corredizas de vidrio. Esta solución permite enmarcar las vistas hacia el parque desde el acceso principal, generando una agradable sorpresa para quienes llegan al edificio.

En las áreas centrales de circulación se retiró el falso techo existente para dejar expuesta la losa nervada y alcanzar una altura libre de 3,20 metros. Tanto la estructura como las instalaciones visibles fueron pintadas de blanco, estableciendo una clara diferenciación entre las áreas colectivas y los espacios de trabajo. La variación de alturas genera una jerarquía espacial que distingue naturalmente las zonas públicas de las privadas.

Desde el vestíbulo parten dos corredores hacia las oficinas. El más estrecho conduce a los despachos de la dirección, mientras que el más amplio conecta las oficinas con los espacios compartidos de los empleados, como archivo, office, sala de descanso y área de impresión. El principal protagonista de este sector es un mueble escultórico de seis metros de longitud en madera contrachapada laminada, diseñado por el arquitecto y artista Ricardo Theodoro, de Uso Atelier. Gracias a las variaciones de altura, el elemento funciona simultáneamente como banco, expositor de revistas, superficie de trabajo y barra de café.

El resto del mobiliario fue seleccionado de la firma brasileña Doimo Brasil, creando una identidad coherente en todos los ambientes del proyecto.

La organización de las oficinas responde a la normativa laboral francesa, que exige un mínimo de 8 m² por empleado, iluminación natural en todos los espacios de trabajo y limita el número de personas por oficina, evitando el modelo de planta abierta habitual en la arquitectura corporativa contemporánea.

Por ello, las divisiones interiores fueron alineadas para generar salas rectangulares, facilitando la distribución del mobiliario y garantizando iluminación natural para todos los trabajadores. Esta solución también aporta flexibilidad para futuras reorganizaciones o ampliaciones del equipo. Los puestos de trabajo de Alberflex fueron seleccionados por sus prestaciones ergonómicas y funcionales.

La sala de reuniones ocupa una posición central en el proyecto y ofrece una gran versatilidad. Una partición móvil permite dividir el espacio en dos salas independientes o integrarlo para reuniones de mayor escala y eventos. Todas las mesas, incluida la del office, fueron especificadas con las mismas dimensiones para permitir múltiples configuraciones.

El confort acústico fue otro aspecto fundamental del proyecto. Todas las oficinas cuentan con paneles acústicos minerales desmontables y divisiones con aislamiento de lana de PET reciclado. Las salas de reuniones incorporan revestimientos Nexacustic tanto en techos como en paredes, mejorando la calidad acústica y reforzando la expresión material del espacio. Las alfombras, en azul cobalto para las áreas comunes y gris para las oficinas, contribuyen igualmente a reducir el ruido y crear un ambiente de trabajo confortable.

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